COMISIONES DE LA VERDAD Y DIÁLOGO SOBRE EL PASADO

En el transcurso de un conflicto violento – y después de él – una pregunta importante es si el pasado debe considerarse algo totalmente “pasado”. Es claro que no puede darse una respuesta decididamente positiva a la luz de situaciones en las que ocurren graves violaciones de los derechos humanos. Acontecimientos inhumanos como el genocidio, las guerras civiles y la opresión totalitaria dejan sus marcas en los seres humanos, ocasionando heridas de una profundidad tal que quienes las sufren se enfrentan a su doloroso pasado continuamente. Las heridas no sanadas también pueden hipotecar los procesos de paz; de hecho, quienes tratan de construir un futuro que coexista con un pasado de horror que sigue presente deben darse cuenta de que el producto será vulnerable y frágil.

La pregunta sobre las formas en las que el doloroso pasado de una guerra o de un régimen opresivo puede ser analizado críticamente, de la manera más digna posible y hacerla funcionar para el desarrollo de una sociedad en paz, es verdaderamente delicada. ¿Están las amnistías destinadas al fracaso? ¿Cuáles son los factores que convierten a los tribunales de los pueblos en caminos llenos de obstáculos y no en sendas que invitan a la paz? ¿Corren el riesgo las comisiones de la verdad, en su intento sistemático de examinar el pasado, de perpetuar el dolor en vez de proporcionar la cura? ¿Cómo encarar los esfuerzos que buscan cerrar la mirada colectiva al pasado e incluso tratan de distorsionarla en beneficio propio? ¿Cuál es la mejor forma concebible para restaurar la paz y el desarrollo?

La justicia transicional es uno de los temas principales debatidos dentro de Pax Christi Internacional. Durante las distintas consultas, las Organizaciones Miembros organizan sus intercambios desde los dilemas que experimentan las personas en sus luchas por la justicia, y en sus propias experiencias personales de la injusticia. Organizaciones en países como Haití, Colombia, Sri Lanka y otros en África se enfrentan de manera particular a este complicado dilema. Aun teniendo conceptos amplios como el de justicia transicional, permanece la interrogante sobre cómo balancear diferentes valores y niveles (justicia internacional o justicia local y nacional). Ese contexto se vuelve escenario de nuevos dilemas que exigen nuevas opciones, con una pregunta de fondo: ¿Cómo acordar la justicia y la reconciliación?

El perdón mutuo no debe eliminar la necesidad de justicia y tampoco debe bloquear el camino que lleva a la verdad. Al contrario, la justicia y la verdad son requisitos concretos para la reconciliación, de manera que las iniciativas tendientes al establecimiento de organismos internacionales de justicia son totalmente apropiadas. En virtud del principio de jurisdicción universal y guiados por normas procesales que respetan los derechos de los acusados y de las víctimas, esos organismos son capaces de establecer la verdad sobre crímenes perpetrados durante los conflictos armados.

 

LA LEGISLACIÓN INTERNACIONAL EN NUESTRO MUNDO

Los medios existentes para combatir la impunidad se basan principalmente en el tratamiento de conflictos entre los estados y el período posterior a la Guerra Fría se ha caracterizado por un incremento en la violencia interestatal. Los medios tradicionales no son necesariamente adecuados en países donde la democracia se construye luego de períodos de opresión doméstica o de ocupación extranjera.

Esas mismas circunstancias han hecho que se establezcan, cada vez más numerosas, comisiones oficiales para investigar el pasado y para producir informes expertos, neutrales, que cuenten, de una vez por todas, la verdad de lo sucedido. En algunas ocasiones son las ONGs las que han tomado la iniciativa de formar esas comisiones.

 

LEGISLACIÓN INTERNACIONAL Y PROCESOS DE RECONCILIACIÓN

La legislación internacional - y la legislación humanitaria en particular - tiene ciertos mecanismos para hacer efectiva la justicia al finalizar un conflicto armado. Esto puede ser necesario en aras de establecer las bases de una paz duradera.

Como principio orientador, todas las personas culpables de crímenes de guerra deben ser sancionadas, sea por los sistemas judiciales nacionales o por los tribunales internacionales. Sin embargo, incluso este procedimiento jurídico de tribunales y cortes es insuficiente para llenar todas las necesidades que se generan en el nivel psicológico y más práctico. Práctico en cuanto, con mucha frecuencia, la voluntad política está ausente en los esfuerzos por aprehender a los criminales de guerra - en la mayoría de los casos no son llevados a juicio - y cuando hay reclamos de pago por daños, éstos son hechos efectivos después de mucho tiempo. Desde una perspectiva psicológica, muchas víctimas nunca reciben compensación o nunca llegan a saber la verdad, lo que les ocasiona frustración e incluso deseos de venganza. De hecho, es imposible determinar si el castigo del culpable o el pago de los daños pueden satisfacer el deseo de justicia. Las víctimas quieren, con frecuencia, que la verdad sea descubierta, preferiblemente por parte de un organismo neutral. Cuando la verdad es aceptada por la sociedad entera, se forman también las bases de la reconciliación.

 

PAX CHRISTI EN EL ÁMBITO DE LA JUSTICIA INTERNACIONAL

Los miembros de Pax Christi Internacional tienen experiencia personal de las comisiones de verdad y reconciliación en países como Sudáfrica, El Salvador, Guatemala y Haití. A través de la Convención de Ginebra, la legislación internacional ofrece un marco para hacer cumplir la justicia después de la finalización de un conflicto violento.

Cada vez más las Organizaciones Miembros de Pax Christi apoyan las investigaciones sobre períodos sensibles en la historia de los países afectados por las atrocidades de la violencia. En Latinoamérica un ejemplo de esto es el Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico en Guatemala. En África, la atención internacional se ha dedicado a la Comisión de la Reconciliación de Sudáfrica. Representantes de Pax Christi provenientes de Ruanda, Burundi, Sudán y Angola ofrecen al movimiento sus experiencias y reconocen el potencial de las comisiones de verdad y reconciliación en sus países. Representantes de países de Europa central y del este: República Checa, Polonia, Hungría, Eslovaquia, Letonia, Rusia y la ex Alemania del Este prestan especial atención a temas relacionados con la herencia soviética. Hay un trabajo que se realiza con organizaciones que examinan las posibilidades de comisiones de la verdad relacionadas con el conflicto Palestino-Israelí.

 

HECHOS DESTACADOS

  • Durante muchos años, Pax Christi Internacional ha organizado jornadas de estudio acerca de las oportunidades de las comisiones de la verdad para participantes de estados emergentes de conflictos armados como Haití, El Salvador, Guatemala, Angola, Perú, Sudáfrica y Croacia.
  • Pax Christi Internacional organizó un campamento estival juvenil en Rusia en julio de 2003 y 2004, sobre el legado de la Segunda Guerra Mundial.
  • Muchas jornadas sobre comisiones de la verdad han sido organizadas por diferentes consultas de países del Norte global y por Asambleas mundiales de Pax Christi Internacional.