Un llamamiento urgente para una paz justa en Siria

 

Del 15 al 17 de enero, el Consejo Mundial de Iglesias (WCC según sus siglas en inglés) organizó un encuentro ecuménico de alto nivel entre cristianos y musulmanes para hablar sobre Siria y analizar el rol de los líderes religiosos en los asuntos de paz y de reconciliación en Siria después de la conferencia de Ginebra II del 22 de enero. La iniciativa llegó en respuesta al llamamiento de las iglesias miembros de la WCC en la región y tenía como objetivo permitir a los líderes religiosos acompañar la vía política y presionar para alcanzar una solución política para el conflicto.

La declaración final de la consulta del WCC para las conversaciones de Ginebra II sobre Siria está disponible más abajo. (Se puede acceder a la versión en alemán de este comunicado aquí). El 20 de enero, los participantes de la consulta del WCC enviaron su llamamiento urgente para actuar por una paz justa en Siria al Secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry (en inglés).

Pax Christi International envió como representante en la consulta WCC a la co-presidenta Marie Dennis. 

 

 

 

Llamamiento urgente para una paz justa en Siria

Consulta Ecuménica del Consejo Mundial de Iglesias en Siria

Centro Ecuménico- Ginebra, 15-17 de enero 2014

 

© World Council of Churches

 

Los líderes religiosos y representantes de Siria, Consejo de Iglesias de Medio Oriente, el Consejo Mundial de Iglesias y la Santa Sede[1] se reunieron en Ginebra del 15 al 17 de enero de 2014 para para abordar las próximas conferencias de paz Ginebra II sobre Siria.

Los cristianos han mantenido una continuada presencia en tierra siria desde los albores del Cristianismo. Hoy en día, como iglesias y agencias humanitarias relacionadas con la iglesia, estamos presentes con el pueblo sirio a diario tanto dentro del país como entre los refugiados.  A través de este comunicado, buscamos alzar sus voces.

Nuestra preocupación se centra en todas las personas afectadas por la violencia indiscriminada y las calamidades humanas en Siria. Un número incontable de niños inocentes, mujeres y hombres son asesinados, heridos, traumatizados y arrojados fuera de sus hogares. Escuchamos sus llantos sabiendo que “cuando un miembro sufre, todos sufren con él” (1 Corintios 12:26).

No habrá una solución militar a la crisis en el país. Esforzándonos por mantenernos fieles al amor de Dios por todos los seres humanos, y dentro del contexto de la ley humanitaria internacional, presentamos estos llamamientos para la acción y unas directrices para construir la paz.

Hacemos un llamamiento para que ustedes, como participantes de las conferencias de Ginebra II:

  1. Busquen un cese inmediato a toda confrontación armada y a la hostilidad dentro de Siria. Hacemos un llamamiento a todas las partes del conflicto para que liberen a los detenidos y a los secuestrados. Instamos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a implementar medidas que pongan fin al flujo extranjero de armas y de combatientes en Siria.

  2. Aseguren que todas las comunidades vulnerables en Siria, así como los refugiados en países vecinos, reciban una asistencia humanitaria adecuada. Allí donde hay mucha gente en riesgo severo es donde es esencial el acceso humanitario de conformidad con el derecho internacional y la responsabilidad de ofrecer protección.

  3. Desarrollar un proceso comprehensivo e inclusivo para establecer una paz justa y para reconstruir Siria. Todos los sectores de la sociedad (incluido el gobierno, la oposición y la sociedad civil) necesitan ser incluidos en la solución para los sirios. Reconocemos la necesidad urgente de integrar completamente a las mujeres y a los jóvenes en estos procesos.

Ginebra II debe transformarse en procesos de construcción de paz, respondiendo a las transformaciones legítimas de todos los sirios. Ofrecemos estas directrices:

  • Todos los procesos de construcción de paz deberían ser conducidos por los sirios. Deberían ser transparentes y creíbles para que los sirios puedan determinar el futuro de su país. Este proceso necesita el apoyo de la Liga Árabe, las Naciones Unidas y el compromiso constructivo de todas las partes involucradas en la crisis actual.
     
  • Todos los esfuerzos deben hacerse asegurando la paz, la integridad territorial y la independencia de Siria.
  • Su naturaleza multiétnica, interreligiosa y multiconfesional, junto con las tradiciones de la sociedad siria, deberían ser preservadas. El vibrante mosaico de la sociedad siria implica la igualdad de derechos para todos sus ciudadanos. Se deberían promover y proteger los derechos humanos, así como la libertad de dignidad y de religión para todos, de acuerdo a las normas internacionales.

Como cristianos, hablamos con una sola voz para apelar a una paz justa en Siria. Para alcanzar esa paz, estamos comprometidos para trabajar codo con codo con los hermanos musulmanes, con los cuales compartimos una historia común junto con unos valores espirituales y sociales. Buscamos trabajar por la reconciliación nacional y la sanación a través de la construcción de confianza.

 

“Benditos sean los constructores de paz” (Mateo 5:9).

 


[1] Los participantes llegaron de los siguientes países: Francia, Alemania, Italia, Irán, Líbano, Países Bajos, Noruega, Rusia, Suecia, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos. Los socios ecuménicos fueron: ACT Alliance, Community of Sant’Egidio, Lutheran World Federation, Pax Christi International, Religions for Peace y el World Student Christian Federation.

Para consultar una versión en PDF de esta declaración en inglés, pinche aquí.