Organizaciones cristianas dirigen una carta sobre Siria al presidente de EEUU Barack Obama

 

Mientras se acercan las conversaciones sobre Siria conocidas como Ginebra II, organizaciones cristianas por todo Estados Unidos hacen un llamamiento al país y a otros países involucrados para que sitúen los temas de paz como máxima prioridad en los asuntos a tratar en sus agendas geopolíticas, así como otros temas relacionados como detener el suministro de armas a todos los actores armados, presionar hasta lograr un alto al fuego, apoyar a las organizaciones de la sociedad civil a trabajar por la paz y por una solución política con ahínco. Más abajo encontrarán la carta que habla sobre Siria enviada al presidente Barack Obama el 17 de enero de 2014 y firmada por 17 comunidades y organizaciones cristianas entre las que también se encuentra Pax Christi International. Por favor, pinche aquí para descargar una versión en PDF del texto en inglés. 

 

 

January 17, 2014
President Barack Obama
The White House
Washington DC 20500

 

Estimado señor presidente,

 

Como organizaciones y comunidades cristianas repartidas por todo Estados Unidos, le escribimos una vez más acerca de la violencia generalizada que sacude Siria y el enorme sufrimiento de los sirios. Al acercarse las negociaciones conocidas como Ginebra II, hacemos un llamamiento particularmente a los Estados Unidos y otros países involucrados para que sitúen la paz como prioridad dentro de los temas de las agendas geopolíticas, para que detengan el suministro de armas a cualquiera de los actores involucrados, para que presionen por un alto al fuego, para que apoyen a las organizaciones de la sociedad civil comprometidas con la paz, y para que trabajen con ahínco por alcanzar una solución política.

 

Iglesias y organizaciones cristianas dentro de la región, así como muchas de nuestras propias iglesias, congregaciones y organizaciones, han respondido generosamente a las necesidades de millones de sirios que sufren como resultado de la guerra. Estamos agradecidos por la asistencia humanitaria que ha proporcionado hasta ahora el gobierno de los Estados Unidos y animamos a que se siga creando una respuesta más robusta, continuada e imparcial. Sin embargo, las necesidades son enormes y continúan creciendo. En esta situación, que es cada vez más terrible, las agencias de ayuda humanitaria deben tener un acceso sin restricciones a la población necesitada. La responsabilidad de apoyar y de ofrecer refugio a los sirios que huyen del país no puede ser una tarea abandonada en manos de los países vecinos, sin capacidad ni medios para hacerlo.

 

Estamos convencidos de que es esencial una solución política negociada al conflicto sirio. Instamos al gobierno de Siria y a la delegación de la oposición siria a moverse diligente y rápidamente hacia ese proceso. Un acuerdo político deberá incluir el compromiso por parte de los países involucrados. Mientras comienzan las negociaciones, nos reafirmamos convencidos en este llamamiento de las Naciones Unidas para poner un fin inmediato a la violencia y a todas las formas de abusos de derechos humanos. Creemos que los propios sirios deberían ser los principales negociadores de paz y que la sociedad civil siria comprometida en la idea de la no violencia, especialmente las mujeres, deberían estar involucrados en el proceso. 

 

Asimismo, creemos que el camino para alcanzar una paz justa en Siria necesitará la construcción de un marco político sostenible e inclusivo que defienda los derechos y honre la diversidad de todos los sirios, sin tener en cuenta la etnia, las creencias o el género. Esta ruta también requiere un proceso justo que incluya inteligentes enfoques de justicia restaurativa, de modo que se pueda determinar la responsabilidad por los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad cometidos por cualquier parte del conflicto.
 

La comunidad internacional debería estar preparada para trabajar con los sirios en apoyo de un vigoroso programa de consolidación de paz. La conferencia de Ginebra II debería incluir una segunda conferencia en cooperación de seguridad y otros asuntos críticos en la región, incluyendo la creación de una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio, y debería incluir a todas las naciones afectadas por el conflicto sirio.

 

Como personas de fe, acompañamos a las personas de Siria mientras buscan su camino para salir de este horrible ciclo de violencia en el que están encerrados. Rezaremos por su sabiduría y su valentía, así como la de su administración, mientras buscan una solución a la crisis.

 

Atentamente,

American Baptist Churches
American Friends Service Committee
Christian Reformed Church in North America
Church of the Brethren
Conference of Major Superiors of Men
Evangelical Lutheran Church in America
Evangelicals for Middle East Understanding
Franciscan Action Network
Friends Committee on National Legislation
Global Ministries of the Christian Church (Disciples of Christ) and United Church of Christ
Maryknoll Office for Global Concerns
Mennonite Central Committee U.S.
NETWORK, A National Catholic Social Justice Lobby
Pax Christi International
Presbyterian Church (U.S.A.)
United Methodist Church, General Board of Church and Society
World Renew