Pax Christi Switzerland

 

A lo largo de la historia, los seres humanos han sufrido huidas y persecuciones. La guerra, las opresiones motivadas por la religión, el despotismo político y las calamidades medioambientales han dado lugar a la emigración de muchas personas y de todas las culturas. Con todo, el problema parecer haberse agravado en las últimas décadas.

Ernst Barlach’s Der Flüchtling (el refugiado) impresiona gracias a su energía, que quita el aliento. Está perseguido por el miedo. Sus ojos miran al espacio y no revelan demasiadas esperanzas. ¿Quién cuida de él? ¿Qué le lleva a escapar dejándolo todo atrás? No tiene un destino en concreto. Su único objetivo es escaper. Mañana puede que haya llegado a nuestro país.

Cada día llegan nuevos refugiados a nuestras fronteras buscando protección. El número de solicitantes de asilo no solo supone un importante desafío para las autoridades. También es utilizado por parte de determinados grupos y partidos políticos como un argumento de bienvenida en sus campañas contra los extranjeros. Los prejuicios y la latente xenofobia a menudo dominan el discurso sobre el futuro de los solicitantes de asilo. Los refugiados son vistos como un problema y otro motivo no deseado para aumentar los gastos. Las razones que llevan a las personas a venir a nuestro país, a menudo son ignoradas.

Pax Christi Suiza se muestra sensible a estas tendencias. Conscientes de todas las dificultades que surgen, tanto para el país de acogida como para el conjunto de la sociedad, a la hora de recibir a miles de personas cada mes, tratamos de luchar contra estas oleadas de intolerancia y miedo que se manifiestan cada vez de manera más rígida en términos legales. Der Flüchtling nos recuerda que cada refugiado tiene su propia historia y que la mayoría de nosotros solo puede tratar de imaginar lo que significa huir de nuestros hogares y países.

También nos recuerda nuestra propia historia. Mientras muchos refugiados, especialmente judíos, han obtenido refugio durante la Segunda Guerra Mundial, a otros miles de ellos les han rechazado el permiso para cruzar nuestras fronteras. El rol ambivalente de Suiza en la guerra, sobre todo con respecto a los refugiados, implica un compromiso especial de nuestra sección por luchar por una mayor apertura mental y respeto hacia aquellos que buscan asilo en nuestro país.

Pensamos que es vital tener en cuenta nuestra propia historia, así como el contexto político que causa que las personas busquen refugio en nuestro país. Como miembros de un movimiento cristiano, creemos que cada ser humano es igual y merece dignidad, sin distinción del origen y la etnia. “…porque tuve hambre, me disteis de comer; tenía sed, y me diste de beber; era un desconocido, y me llevaste contigo…” (Mateo 25:35). Por lo tanto, nos sentimos especialmente responsables por aquellos que están al fondo de la sociedad. El hecho de formar parte de un movimiento internacional nos impide encerrarnos en nuestro pequeño mundo.