Pax Christi Philippines

Un milagro filipino

A finales de febrero de 1986, el opresivo régimen del presidente Marcos finalmente llegó a su fin. Esto ocurrió en un acontecimiento casi milagroso cuando miles de ciudadanos de Filipinas desarmados salieron a la amplia avenida de Epifanio de los Santps (EDSA) y se enfrentaron a los tanques y a los soldados de la armada del dictador. En sus manos las personas transportaban flores, sándwiches, estatuas, rosarios, cruces y lucían amplias sonrisas. En los cuatro días siguientes vencieron a la armada filipina y derrocaron al dictador Marcos sin derramamiento de sangre.

Este momento “Edsa” se ha convertido en un acontecimiento fundacional en la historia de Filipinas y se celebra cada año como el día del Poder del Pueblo. Este hecho se inspiró en el ideal cristiano de la no violencia y, de hecho, se erigió una estatua de Nuestra Señora en el lugar para agradecerle su intercesión inspirando esta revolución no violenta. Esta revolución fue, probablemente, la primera que se retransmitió con detalle en las televisiones de todo el mundo. El resultado fue que se dio un gran cambio a la hora de llevar a cabo revoluciones no violentas que se dieron en toda Europa y, con el tiempo, en Moscú. Muchos otros lugares a lo largo del mundo también se vieron influenciados en los siguientes años por los recuerdos de cómo se llevó a cabo este derrocamiento del poder por personas comunes de aquella calle de Manila proféticamente llamada Epifanio de los Santos.

 

 

Paz de corazón, corazón de paz.

Una paz basada en la justicia que empodera y reconcilia.

Una paz alimentada en cuidados ecológicos que respetan la integridad de la creación.

Paz como camino para lograr la Paz, el fruto de un diálogo sincero y de auténtica solidaridad.

Por último, paz como un regalo de nuestro Dios.

Por esta paz, nos esforzamos y trabajamos.

Nosotros, Pax Christi Filipinas, nos comprometemos a esta paz