El trabajo de Pax Christi es tan variado como su membresía pues su identidad y su naturaleza son la de un movimiento de base que se extiende por todo el mundo y que incluye diferentes áreas geográficas, culturas y religiones. Las acciones de las Organizaciones Miembros de Pax Christi se realizan en los niveles local, regional y global.

Cada día, el trabajo de los miembros de Pax Christi toma muchas formas. Puede ir desde diálogos abiertos y discusiones sobre la paz y la espiritualidad en la vida de las personas hasta la participación en acciones contra la guerra en las calles de la capital de algún país. O puede ser la lucha contra el tráfico ilícito de armamento a través del apoyo a las acciones internacionales para controlar las armas pequeñas. A veces se trata de acciones de concientización sobre temas de derechos humanos mediante el envío de cartas, campañas, discursos y reuniones con comunidades o actores gubernamentales de los países donde las organizaciones está presentes. Otras veces se trata de mejorar las condiciones de vida de las personas y sus comunidades a través de proyectos de desarrollo social y de programas de formación.

Pero independientemente del tema o del lugar de su trabajo – en forma de iniciativas de incidencia ante las Naciones Unidas en Ginebra y Nueva York o a través de la difusión de mensajes de esperanza y no violencia en regiones traumatizadas de la R.D. de Congo, Israel o Palestina – los miembros de Pax Christi permanecen unidos en una comunidad global que se fundamenta en la visión común de un futuro más justo y pacífico y en el compromiso de enfrentar y responder a los problemas de hoy, haciendo uso de la metodología propia del movimiento: Oración, estudio y acción.

Para armonizar la diversidad de su trabajo alrededor del mundo y desde su condición de movimiento global, Pax Christi organiza su ideario de acuerdo a grandes temas que son reflexionados en consultas regionales y continentales, en sesiones temáticas especiales y en la Asamblea Mundial.