Pax Christi Internacional Asamblea Mundial 2015: "El Compromiso de Belén: Enfocándonos en el Futuro 2015-2020"

 

Dónde comenzamos y dónde estamos ahora ...

Forjado en las relaciones fracturadas de una guerra brutal, Pax Christi comenzó su recorrido hace 70 años con una visión basada en el evangelio – “amen a sus enemigos” – y enraizado en la profunda convicción de que la reconciliación era posible. Modelado a través de los años por gente de fe luchando por construir la paz en medio de la injusticia y la guerra, la violencia y la represión, nuestro movimiento trae a este momento de la historia un renovado compromiso por hacer realidad en nuestras vidas y en nuestro trabajo por la paz los valores que afirmamos sostener.

Desde el principio hemos acompañado a quienes están en los márgenes y continuamos unidos a las comunidades de base, escuchando con atención sus historias y aprendiendo de su experiencia acerca de rutas posibles y prácticas para una paz duradera y, al mismo tiempo, desarrollando percepciones sobre nuevos caminos hacia la paz.

En este tiempo en que la pobreza, la exclusión, la desesperanza y la falta de posibilidades de futuro penetran la vida de muchos jóvenes haciendo atractivas las ideologías extremistas, reconocemos el legado del colonialismo y de la injusticia sistémica, el poder de la noviolencia activa, la importancia de la diversidad y la urgencia de la inclusión.

En este tiempo en que el miedo es igualmente real y orquestado, construimos puentes de esperanza, celebrando las diferencias que abundan entre nosotros; de edades y culturas, etnias y credos, sexo y género, de experiencias y de visiones del mundo.

Profundamente enraizados en la tradición Católica y alentados por la visión y el testimonio del Papa Francisco, reivindicamos la riqueza de la enseñanza social católica al mismo tiempo que, como cristianos, fortalecemos la cooperación ecuménica e interreligiosa ya existente.

En este camino hemos aprendido que las relaciones justas son esenciales para una paz sostenible - que los seres humanos somos parte de una comunidad de la tierra que debe ser saludable si quiere sobrevivir. Hemos llegado a ver las interconexiones entre la guerra y los preparativos para la misma, el daño ambiental, el cambio climático y la escasez de recursos esenciales. Y continuamos profundizando nuestra comprensión de la sostenibilidad.

También hemos aprendido que las relaciones justas son esenciales para una paz con justicia - que la jerarquía Católica y las comunidades locales, consagrados y laicos, hombres y mujeres aportan iguales riquezas al trabajo por la paz.

Mientras que la guerra, los preparativos para la guerra, la proliferación de armas y el conflicto violento parecen ser omnipresentes, nosotros fomentamos la noviolencia, nutrimos el sentido de comunidad y el trabajo por un mundo en el que los derechos humanos y el derecho internacional sean sistemáticamente respetados.

 

Enfocándonos en el futuro ...

Desde sus primeros días en la Europa que siguió a la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, Pax Christi se ha convertido en un movimiento global, una red de organizaciones miembros presentes en los cinco continentes, cada una respondiendo a los signos de los tiempos en su propio contexto, contribuyendo en una rica diversidad de formas a la paz y la reconciliación que todos buscamos.

En los próximos cinco años, a medida que avanzamos hacia nuestro 75 aniversario en el 2020, seguiremos valorando y aprendiendo del trabajo de cada organización miembro. En un mundo cada vez más interconectado, donde los desafíos a la paz son con frecuencia tanto mundiales como locales, también buscaremos formas de profundizar nuestras conexiones y de edificar sobre la experiencia existente en nuestra red en temas de establecimiento y consolidación de la paz. De esa manera enfrentaremos unidos algunas de las amenazas más urgentes y alimentaremos juntos algunas de las más grandes posibilidades para la paz.

La paz que buscamos es la paz sostenible. Es el objetivo general de nuestro trabajo por la paz, basado en el respeto de la integridad de la creación y modelado por la exploración profunda de una seguridad inclusiva que tiene sus raíces en la justicia. Nuestro compromiso con la paz sostenible se enriquece por la fe, nuestra comprensión se profundiza por la reflexión teológica y nuestra firme determinación se fortalece por la espiritualidad que acompaña nuestro camino. En los próximos cinco años, la articulación que Pax Christi hace entre la espiritualidad, la educación para la paz y las políticas para la paz será cada vez más importante dentro de nuestro movimiento.

El camino que buscamos está definido por la práctica de la noviolencia activa como una poderosa alternativa a la violencia extremista y a la militarización. Aunque no todos nuestros miembros son pacifistas, el diálogo constante y la exploración de Pax Christi sobre el mensaje evangélico de la noviolencia mantiene este tema vivo en nuestro movimiento. En los próximos cinco años vamos a desarrollar aún más los esfuerzos para profundizar el pensamiento católico sobre la noviolencia activa, en colaboración con el Vaticano y con las comunidades religiosas, y para aumentar el diálogo dentro de Pax Christi.

El futuro que buscamos es ya visible entre los jóvenes en nuestras comunidades. Se trata de un futuro lleno de esperanza y posibilidades, pero que a la vez está amenazado por el extremismo y la distorsión de la religión. Muchas organizaciones miembros de Pax Christi tienen programas para la juventud; vamos a valorar esa experiencia y a aprender de ella. En los próximos cinco años vamos a involucrar a más personas jóvenes, de diversos orígenes, culturas y credos, como miembros valiosos e iguales en nuestro movimiento. Vamos a presentar a los jóvenes alternativas al extremismo y a compartir con ellos nuestra rica espiritualidad en un mundo secularizado, vamos a fomentar campañas concretas y experiencias de inmersión, vamos a promover la conversación y la cooperación intergeneracional y vamos a fomentar el desarrollo de liderazgo para jóvenes en Pax Christi.

La comunidad global que buscamos involucrará plenamente a las mujeres en la resolución de los conflictos violentos y en la construcción de la paz. Las mujeres que están en conexión a través de Pax Christi proceden de diversas culturas y credos y tienen una experiencia profunda en construcción de paz. En los próximos cinco años nuestra red fortalecerá su capacidad para conectar la experiencia de las mujeres dentro de nuestro movimiento en lo relativo al establecimiento y la construcción de la paz; vamos a escuchar y aprender de esa experiencia; vamos a apoyar la plena implementación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sobre Mujeres, Paz y Seguridad y otros esfuerzos para crear una ruta inclusiva de género a la paz.

Las sociedades que buscamos unirán a las personas de fe y de buena voluntad para reducir las tensiones que existen entre las diferentes tradiciones religiosas. En los próximos cinco años vamos a dar prioridad a la cooperación con constructores de paz musulmanes y judíos y con personas de otras tradiciones, espiritualidades y convicciones.

Las muchas caras de la violencia, las raíces sistémicas del racismo y la exclusión y las vías hacia la reconciliación, el núcleo fundacional de Pax Christi, continuarán desafiando nuestro movimiento en los próximos cinco años. Como secciones nacionales de Pax Christi y como miembros afiliados – y cuando sea posible todos juntos como red internacional - vamos a mantener nuestro multifacético trabajo por la paz, continuar nuestro trabajo sobre el control de armamentos y el desarme, desarrollar nuestro enfoque sobre justicia transicional y ecológica y enfatizar el impacto de la fe y la religión en el camino hacia la paz.

Continuando nuestro viaje como un movimiento de paz basado en la fe, vamos a fortalecer a Pax Christi como una red global co-responsable de las secciones nacionales y de los miembros afiliados, cada uno trabajando por la paz en su propio contexto al tiempo que construyen una identidad común más visible y base financiera estable. Vamos a regionalizar nuestro trabajo por la paz, reconocer la contribución de miles de voluntarios y facilitar el intercambio de experiencias y conocimientos entre todas las organizaciones miembros de Pax Christi, incluyendo las congregaciones religiosas que son miembros de Pax Christi Internacional. Vamos a revisar y fortalecer nuestra capacidad de incidencia internacional para reflejar la profunda experiencia de base de nuestros miembros. Y vamos a desarrollar nuestras capacidades para la comunicación, para acrecentar la visibilidad de Pax Christi y proyectar un mensaje claro, esperanzador y profético acerca de las alternativas noviolentas frente al extremismo violento.

Mientras avanzamos hacia el futuro, afirmamos una vez más nuestra visión de que la paz es posible y de que los círculos viciosos de violencia e injusticia pueden romperse (declaración sobre la visión de Pax Christi Internacional). Buscamos un mundo donde la gente pueda vivir en paz, sin miedo y seguimos a Jesús el Constructor de Paz, confiando en la presencia del Espíritu para "guiar nuestros pasos por el camino de la paz." (Zacarías)

 

Aprobado por la Asamblea General Anual de Pax Christi Internacional

17 Mayo de 2015