Naciones Unidas: comienzan bien las negociaciones para la prohibición de armas nucleares, a pesar de la oposición de los gobiernos en posesión de armamento nuclear

 

por Jonathan Frerichs 
Representante ante la ONU en Ginebra

En las negociaciones para la prohibición de armas nucleares, la mayoría de países están comprometidos a la eliminación de las armas nucleares, pero hacen frente a unos pocos estados en su mayoría potencias mundiales que muestran poca disposición a renunciar a éstas. Aquellos gobiernos que poseen armas nucleares y sus aliados se oponen conjuntamente a estas negociaciones. 

“Este tratado puede cambiar el mundo, y lo hará,” dijo a los negociadores, Setsuko Thurlow, una sobreviviente de 85 años de la bomba de Hiroshima. Sin defensor alguno de las armas nucleares en el salón de la ONU, su apasionado llamamiento suscitó aplausos prolongados de diplomáticos  que normalmente se muestran estoicos. 

Miembros de Pax Christi en Europa, Asia, Australia y Norteamérica han presionado a sus gobiernos durante un año para que estos apoyen las negociaciones de prohibición. 

“Lo consideramos un objetivo primordial, el que se prohíban explícitamente las armas nucleares en un tratado internacional,” Pax Christi Internacional manifestó en un llamado a los gobiernos a participar en las negociaciones. “Vemos el tratado como un ejercicio de los valores morales y las responsabilidades globales que son necesarias para construir un mundo más seguro y sostenible.”

La embajadora de los Estados Unidos ante la ONU organizó una protesta a las afueras de la Asamblea General de la ONU al inicio de las negociaciones. Afirmó que una prohibición “favorecería actores del mal” y que las potencias nucleares “mantendrían el ritmo sin causar daño”. Los embajadores de dos países aliados en posesión de armamento nuclear, al igual que otros estados dependientes del arsenal nuclear de los EE.UU. se unieron en protesta para boicotear las negociaciones. 

Dentro del salón de la ONU, se leyó un mensaje de motivación del Papa Francisco. Luego, la Santa Sede dijo a los negociadores: “Esta conferencia es un acto de desafío a la lógica del miedo. Quizás no lo veamos inmediatamente como un acto de amor, pero seguramente es un momento en que juntos vivimos nuestra humanidad colectiva… es así que hacemos honor a nuestro compromiso con nuestros contemporáneos y mantenemos la promesa a las generaciones venideras.”

Delegados ecuménicos están presionando a sus gobiernos para que adopten un tratado humano que incluya una vigorosa prohibición, el cual se apoye firme y mayoritariamente con o sin los estados en posesión de armas nucleares, que se base en los compromisos legales y la ley internacional humanitaria en vigor, y el cual contribuya a un futuro más sostenible. 

La primera semana de negociaciones demonstró el amplio apoyo al nuevo tratado para la prohibición del desarrollo, posesión y uso de armas nucleares. Muchos estados y grupos de la sociedad civil propugnaron para que el tratado incluya obligaciones positivas como la asistencia a víctimas nucleares y la limpieza de los daños ambientales causados por detonaciones nucleares.

Estas negociaciones que duran un mes, serán retomadas a mediados de junio por otras tres semanas.

“Nuestras respectivas tradiciones religiosas reivindican el derecho de toda la gente a vivir en seguridad y con dignidad,” Jasmin Nario-Galace de Pax Christi Filipinas afirmó en una declaración interreligiosa a la conferencia copatrocinada por Pax Christi Internacional. “No hay una razón compensatoria… que justifique que [las armas nucleares] sigan existiendo, mucho menos su uso.”

El apoyo mayoritario para el tratado y la minoritaria oposición se encuentra ilustrada en un mapa del apoyo a la prohibición emitido por la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares, de la cual Pax Christi Internacional hace parte, bajo una inscripción que pide que las armas se transformen en rejas de arado.

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El tratado de prohibición de armas nucleares es una de nuestras prioridades de reivindicación. Más información aquí.

 

 

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