BUEN GOBIERNO Y ESTADOS FRÁGILES.

 

Las poblaciones de muchos países sufren los efectos de un gobierno frágil: Capacidad administrativa limitada, crisis humanitaria crónica, tensiones sociales persistentes, violencia o legados de guerras civiles. La reducción de la pobreza y la seguridad humana básica son considerablemente difíciles de alcanzar y mantener.

Identificar la “fragilidad” en estos países es el primer paso en el análisis y habría que concentrarse atentamente en los factores que la producen. En situaciones de fragilidad, con mucha frecuencia, las causas y los síntomas se refuerzan recíprocamente. En diferentes ambientes y en grados diversos, esa fragilidad incluye las estructuras de poder injusto, la dominación económica de élites étnicas, de casta o de religión, y la opresión y exclusión de algunos grupos.

La fragilidad combina diferentes dosis de inestabilidad regional, nacional o local, y se enraíza en una mezcla de factores institucionales: políticos, económicos, culturales, sociales y ambientales. La fragilidad está relacionada con estructuras e instituciones débiles, pero también con situaciones en las que el contrato social se ha roto debido a la incapacidad o la falta de voluntad política de los estados para cumplir con sus funciones básicas y sus obligaciones en áreas relativas a los servicios públicos y a los derechos de la ciudadanía. La fragilidad es una compleja serie de factores entremezclados que puede ser prevenida, y que requiere el compromiso de los agentes internos antes que el apoyo externo.

Uno de los componentes clave de una sociedad que se sobrepone a la fragilidad es la resiliencia que muestran los ciudadanos y las instituciones ante los conflictos. La promoción de la democracia participativa es fundamental en el trabajo de Pax Christi en tanto que organización de base orientada por la acción de sus miembros.

PAX CHRISTI EN EL CAMPO DEL BUEN GOBIERNO Y DE LOS ESTADOS FRÁGILES

Reconocemos que la lucha por los derechos humanos se apoya fundamentalmente en la acción de los ciudadanos de cada estado. Es su responsabilidad el desempeñar su papel en la esfera política de una manera activa y consciente, sin temor a las posibles recriminaciones. En contextos en los que las instituciones democráticas son reprimidas o censuradas por la ley, o cuando son subvertidas o ignoradas, tratamos de lanzar campañas que contribuyan al restablecimiento del estado de derecho. Cuando las instituciones democráticas son incipientes tratamos de apoyar los procesos de fortalecimiento. Esta es una tarea muy amplia, que varía grandemente de acuerdo a las condiciones y a los factores locales.

Las Organizaciones Miembros de Pax Christi trabajan para promover las instituciones democráticas mediante campañas educativas e iniciativas de cabildeo e incidencia contra la corrupción y el abuso de poder. Las Organizaciones Miembros se esmeran en ser actores de la sociedad civil que actúan con transparencia y que promueven el cambio democrático en el marco del respeto integral a los derechos humanos.

HECHOS DESTACADOS

* Pax Christi seleccionó temáticas relativas a los procesos electorales como el núcleo de su tercera consulta regional de la región de los Grandes Lagos (Bujumbura, febrero de 2005).

* Pax Christi Internacional ha participado en misiones de monitoreo electoral en Bosnia-Herzegovina, Estados Unidos y Palestina, apoyando a las Organizaciones Miembros en la observación de los procesos electorales domésticos.

* Pax Christi desarrolló una campaña denunciando la violación a los derechos humanos en Zimbabwe en 2007.

* Pax Christi de los Países Bajos organizó una jornada de estudio sobre estados frágiles.

* Pax Christi Internacional invitó a todas sus Organizaciones Miembros, en enero de 2008, a entrar en contacto con la embajada pakistaní de su país para pedir el establecimiento de un parlamento independiente basado en la democracia multipartidista y un poder judicial independiente en aquél país.